Tras su último filme, Be My Star (2002), la cineasta alemana Valeska Grisebach vuelve con un filme que aborda temas como la xenofobia y la conexión con el otro

Ciudad de México (N22/Redacción).- En estos días se puede ver, como parte de la 63 Muestra Internacional de Cine, en salas comerciales, Western, un filme de la alemana Valeska Grisebach.

El filme de la cineasta aborda la historia de “un grupo de obreros alemanes que se traslada al campo búlgaro para trabajar en la canalización de un río. La estancia en tierra extranjera los enfrenta a la desconfianza de un pueblo generada por las barreras lingüísticas y las diferencias culturales. Rápidamente, el pueblo se convierte en el escenario de las rivalidades entre dos de ellos, mientras da inicio una prueba de fuerza para conquistar el reconocimiento de los habitantes.” En este, el tercer largometraje de la alemana Valeska Grisebach, como en anteriores ocasiones, aborda ecosistemas masculinos.

Desde el nombre, la película aborda el “género masculino por excelencia”. La cineasta que regresa después de más de una década de ausencia, “recurre a los elementos del western para realizar un estudio de la masculinidad, con un discurso geopolítico instalado en el contexto europeo actual, y abarcando temas como la xenofobia y la conexión con el otro.”