Las críticas en The New Yorker aseguran que “desvirtúa el encanto furtivo que exige la verdadera comedia negra, ya que no hay gratificación respecto a la justicia”

AP Photo, Paramount Pictures

Ciudad de México (N22/Redacción).- Chantaje, venganza y traición son tres ejes que conducen Suburbicon, película escrita por los hermanos Coen y dirigida por George Clooney. La cinta se sitúa a finales de la década de 1950 en barrio en Carolina del Norte donde reina un ambiente apacible.

Pero la armonía del lugar se viene abajo cuando una familia afroamericana se instala en una parcela y muestra que el barrio no es tan idílico como parece,  bajo sus calles se esconde una realidad plagada de violencia y traición.

El filme, protagonizado por Matt Damon y Julian Moore, es considerada por la crítica como una distopía de mitad de siglo pasado que muestra el lado oscuro de la clase media estadounidense. The New Yorker menciona que la película está basada en parte en un caso de la vida real, el de la familia Myers, que llegó a Levittown, Pensilvania, en 1957.

Las críticas en The New Yorker aseguran que “desvirtúa el encanto furtivo que exige la verdadera comedia negra, ya que no hay gratificación respecto a la justicia” en esta localidad donde “los lugareños son fanáticos, snobs o ladrones y no hay nadie a quien amar”.

La reseña de The Atlantic analiza el guion, asegura que las líneas argumentales del relato nunca se cruzan y la califica como “mundana e inimitablemente mala”. En este sentido, Rolling Stone dice que es una película “en guerra consigo misma”, aunque, le parece relevante porque envía “una visión de Estados Unidos que no es tan antigua como debería ser en la época de Trump”.