La autobiografía del músico estadounidense Philip Glass se presenta este jueves en el Museo Nacional de Antropología

Ciudad de México (N22/Redacción).- Sinfonía, óperas, bandas sonoras, de Glass se dice que “esculpió la banda sonora de la música clásica del siglo XX”, muchos coincidirán, muchos otros no. Lo que es innegable es que este músico nacido en Baltimore, en 1937, ha sabido insertarse tanto en el gusto común así como en del los escuchas especializados. Adepto al minimalismo, el egresado de Juilliard ha estructurado una compleja propuesta musical de más de veinte óperas, nueve sinfonías, dos conciertos para piano y conciertos para violín, piano, timbales, saxofón y orquesta. Composiciones que se han calificado como repetitivas a lo que el compositor responde que ahí donde se cree que hay repetición hay variación.

En Palabras sin música, sus memorias, Glass se lanza al terreno de la escritura. Se revela como un narrador agudo, detallista. Su vida es el marco a través del cual aborda diferentes momentos de la historia de la música del siglo XX. Dice Jesús Silva-Herzog Márquez en una reseña que ha publicado para Letras libres, que “no hay monotonía en las memorias que ha publicado Glass”, para el ensayista, esta autobiografía es “un recorrido caprichoso de recuerdos que es, ante todo, un desfile de la gratitud”. El relato del camino hacia la música como ocupación de tiempo completo, antes combinaba el arte con oficios como el de plomero. La música como la escritura, para el compositor, apunta Silva-Herzog, es un espacio.

El libro, que vio la luz desde el 2015, se presentará este jueves a las 19 horas en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología. A Glass lo acompañarán Jesús Silva-Herzog Márquez, Antonio Saborit, Pablo Espinosa y Víctor Sánchez.