El proyecto debe ser aprobado en cuatro fases para poder llevar a cabo la implementación, lanzamiento y operación

Imagen: Conacyt

Ciudad de México (N22/Redacción).- Investigadores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla desarrollaron el nanosatélite (instrumento funcional y de bajo costo utilizado para la investigación espacial) AzTechSat-1, proyecto que está monitoreado por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Mexicana (AEM).

Para ser puesto en órbita por la NASA en el 2019 y  establecer comunicación con la constelación Globalstar, el AzTechSat-1 o cubosat cumplirá con cuatro evaluaciones, la primera de ellas consistió la exposición del concepto y protocolo de la misión ante cuatro científicos de la NASA.

Una vez aprobada la fase A, el equipo de trabajo conformado por 60 estudiantes y 10 profesores investigadores, organizados en 11 equipos, tendrán que enfocarse en la fase B que consiste en el diseño del nanosatélite; una vez aprobada, la fase C conlleva la implementación y por último la fase D se refiere al lanzamiento y operación del AzTechSat-1, enfatizando que todo el proyecto tiene plazos de tiempo muy específicos.

“La siguiente revisión está programada para el 15 de diciembre para entregar un diseño preliminar; después es otra entrega que implica probar el diseño preliminar en laboratorio. De esta etapa sigue el diseño crítico o final, como le llaman y se entrega en julio de 2018. A partir de ese momento, si todo se aprueba ya se implementa y en otoño de 2018 se manda el prototipo a la NASA para probarlo y a principios de 2019 se espera lanzar el satélite”, dijo el encargado del proyecto Héctor Vargas.

A decir del equipo, el proyecto implica un reto adicional, ya que no existe en el mercado una tarjeta para comunicarse con la red de Global Star y porque no se ha probado en México una estación terrena con un Cubesat (satélite-cubo.

Global Star utiliza una red transparente con acceso múltiple cuyo diseño persigue su integración en las redes públicas móviles terrestres. La red se forma por una constelación de 48 satélites distribuidos en seis planos y ayuda en las conexiones entre satélites y estaciones terrestres o “gateways”.

 

Con información de Conacyt