El Cartógrafo es una obra que creó a partir de una experiencia propia en Varsovia; se presentará el 27 de noviembre en la Universidad de Guadalajara

Madrid (N22/Francina Islas).- “Y creo que con mayor o menor acierto siempre he buscado aquellas cuatro líneas, aquellas cuatro fuerzas que están en el teatro que yo amo y al que yo aspiro, que son la acción, la emoción, la poesía y el pensamiento, es aquello que busco y pretendo hacer una contribución a este arte de la reunión y la imaginación que es el teatro”.

Considerado uno de los mejores dramaturgos españoles contemporáneos, Juan Mayorga presentará en la FIL de Guadalajara El Cartógrafo, una obra que surgió a partir de una experiencia propia en Varsovia, cuando por equivocación entró en una sinagoga.

“Y en ella encontré una serie de fotografías que acaban de ser descubiertas de la época del gueto. Cada una tenía una leyenda que indicaba donde había sido tomada, eran fotos de vida y sucede que yo llevaba mi mapa de turista y empecé a marcar en ese mapa los lugares donde supuestamente esas fotos habían sido tomadas. Salí a buscar esos lugares y, desde luego, no solo no encontré a las personas sino tampoco quedaba rastro de su mundo de experiencia, lugares, plazas…”.

Juan Mayorga (Madrid, 1965), traslada esta experiencia a una pareja de diplomáticos que van a vivir a Varsovia. Blanca Portillo y José Luis García Pérez, dan vida a varios personajes, entre ellos a un anciano y una niña que conforman la leyenda de El Cartógrafo.

“Conforme a esa leyenda un anciano y una niña intentarían trazar el mapa de un mundo en peligro, mapa que en sí mismo estaría en peligro como lo estarían aquellos que lo dibujasen, entonces, esta mujer, Blanca, conoce esta leyenda, así que se trenzan dos historias que están atravesadas por un nervio común”.

El Cartógrafo, de Juan Mayorga, se representará en el conjunto de artes escénicas de la Universidad de Guadalajara el lunes 27 de noviembre.

Pese a retratar uno de los episodios más violentos de la historia de la humanidad, El Cartógrafo no exhibe una sola imagen violenta, invita al espectador a imaginar. Combatir contra el hecho de que la injusticia sea confirmada por el olvido.