“Gracias por haberme entregado este premio que confiere una nueva dimensión a mi obra”: Littín

 

Imagen: Movieland

Ciudad de México (N22/).- Miguel Littín (Palmilla, 1942)  pertenece a la generación de cineastas latinoamericanos que desde los años 60 intentaron cambiar al mundo con su arte. Colaborador esencial del presidente Salvador Allende y detractor del usurpador Augusto Pinochet, tras el golpe de estado, sus ideales no fueron bien recibidos por la dictadura militar así que tuvo que dejar su natal Chile.

En México encontró aliados y el lugar perfecto para seguir produciendo cine. Con una retrospectiva de 12 películas y la entrega de la Medalla Cineteca Nacional, este recinto rindió homenaje al cineasta por su destacada trayectoria.

“Honrar honra. Gracias a todos los que hicieron posible mis películas, mis andanzas por Chihuahua, por Veracruz, por Tlacotalpan; a los que nos dieron asilo, amistad, amor; a los que llegaron a levantar nuevamente la bandera de la alegría y el entusiasmo y a creer profundamente en la unidad de América Latina. Lo digo como un chileno que agradece profundamente y que nunca olvidará que México no es su segunda patria, sino que México es su otra patria. Gracias por haberme entregado este premio que confiere una nueva dimensión a mi obra”.

El ciclo dedicado a Miguel Littín, arrancó ayer con la proyección de su ópera prima, El Chacal de Nahueltoro y concluirá el 19 de noviembre con la exhibición de Allende en su laberinto su más reciente película.

La Medalla Cineteca Nacional reconoce la figura y obra de directores extranjeros. Este galardón se entrega desde el 2015 y la han recibido Costa-Gavras  y Atom Egoyan, aunque se entrega sin una periodicidad específica, el homenajeado visitará el recinto para inaugurar una retrospectiva o ciclo con lo más representativo de su filmografía.

Entre los trabajos de Littín, destacan las adaptaciones El recurso del método de Alejo Carpentier;  La viuda de Montiel, de Gabriel García Márquez y Alsino y el cóndor de Pedro Prado.