La pregunta conduce Meditaciones desde el subsuelo, ensayo del escritor mexicano Guillermo Fadanelli publicado por editorial Almadía

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- ¿Para qué alimentar las ficciones en un mundo que se caracteriza por las mentiras? ¿Por qué acercarse a leer historias de individuos que nada tienen que ver con nosotros? El escritor mexicano Guillermo Fadanelli se hace estas preguntas constantemente y se inspiró en ellas para escribir Meditaciones desde el subsuelo. Un ensayo en el que cuestiona el papel de la literatura en la sociedad y en el que, alejado de todo adoctrinamiento, hace un llamado a defender la individualidad en nombre de la comunidad.

“El fundamento del libro, si es que puede ser discernible”, señala el autor, “se da a través de una pregunta: ¿Tiene sentido continuar escribiendo en sociedades que desprecian tanto la literatura, la reflexión y la crítica? ¿Es posible que la literatura pueda estimular nuestro sentido de rebeldía para encarar a los criminales en todos los aspectos? La literatura no es nada más entretenimiento, es introspección, conocimiento de uno mismo y cultivo de la diferencia […] Particularmente en este libro quise acentuar que necesitamos pelear, que es necesario alimentar la rebeldía, ponernos en contra de la autoridad, hasta que esta autoridad se muestre justa y legítima, por ello hay en el libro una relación entre lo social y lo individual. Una constante contradicción entre lo que uno es, lo que uno quiere ser y la sociedad en la que vive.”

En este ensayo, publicado por editorial Almadía, el autor reflexiona sobre el ser fiel a los ideales y asegura que todos los ideales a la hora de ser expresados son imprecisos por naturaleza, que se disipan, ensombrecen o desaparecen; también cuestiona la infelicidad, los sueños de los escritores y el lugar que ocupa la escritura en la lucha contemporánea por la libertad.

“He llegado a preguntarme si tiene sentido la literatura, si tiene sentido no sólo para mí, sino para la sociedad en la que vivo y he llegado a responderme que sí, porque la literatura estimula la capacidad de crítica y de diferencia que requiere todo ser humano para poner en entredicho la maldad, la criminalidad y toda amenaza a la supervivencia.”