El discurso de ingreso de Christopher Domínguez Michael a El Colegio Nacional fue contestado por Enrique Krauze, quien aseguró que el nuevo integrante podría ser “el nieto intelectual de Octavio Paz”

Imagen: Huffington Post

Ciudad de México (N22/Víctor Gaspar).-Con una evocación y homenaje a los amigos y voces de las que aprendió las sendas de la literatura como Antonio Alatorre, José Vasconcelos, Alfonso Reyes, José Emilio Pacheco, Jaime García Terres o Alejandro Rossi, Christopher Domínguez Michael (Ciudad de México, 1962) ingresó a El Colegio Nacional.

“Debo nada menos la elección del oficio ante el cual me presento ante ustedes, la crítica literaria. En la noche buena de 1979, al leer el Inventario de Pacheco, la conversación imaginaria de los fantasmas de Vasconcelos y Reyes al alba, decidí que esa invitación de los muertos dedicaría mi vida, tal cual lo escribí hace años”.

Domínguez Michael recapituló los vericuetos que un crítico literario encuentra en su camino y recordó también la tradición  de la crítica desde el siglo XIX. “Desde entonces es común escuchar que los críticos literarios somos como los eunucos. La leyenda del crítico como frustrado me conviene porque exhibe una de las dos naturalezas que compone nuestro espíritu: nos gusta pasar como forajidos, eunucos o alimañas. Concebir a la crítica como una patología es útil para balancear su otra naturaleza, que es el carácter judicial, es decir, juzgar y evidenciar la buena de la mala literatura”.

Pero en su discurso también reivindicó el oficio. “Opinar en libertad, arriesgarse, hacer de la crítica una forma de vida ocurre con o sin protección estatal de las letras. Aún en las peores condiciones los verdaderos escritores perseveran. Soy liberal ma non troppo (pero no demasiado). Considero que el estado bonapartista debe cuidarle las manos al Mercado cuando agrede o manipula las libertades del creador. Igualmente la crítica debe vigilar la vulgaridad difundida por el Mercado obsesionado por vender novelas, por lo general libros espantosos, y hacer olvidar a los poetas”.

El discurso de ingreso de Christopher Domínguez Michael a El Colegio Nacional fue contestado por Enrique Krauze, quien aseguró que el nuevo integrante podría ser “el nieto intelectual de Octavio Paz”, y defendió la crítica de Domínguez al decir que su trabajo es “un ejercicio de coherencia, intelectual, estética, valiente, solitaria, ‘estrictamente, un Laberinto de la soledad’”.

Domínguez Michael estudió Sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana. Formó parte de los consejos editoriales de las publicaciones Vuelta, El ángel, actualmente de Letras Libres y es miembro del Sistema Nacional de Creadores del FONCA, investigador asociado de El Colegio de México y columnista del periódico El Universal. Ha sido profesor visitante en la Universidad de Chicago y titular de la Cátedra Alfonso Reyes en el Institut des Hautes Éudes de l’Amerique Latine de la Universidad Sorbona Nueva en París.