La artista Betsabeé Romero despliega en la explanada de Bellas Artes una instalación que integra elementos visuales y auditivos

Ciudad de México (N22/Salvador Perches).- Abierta, interactiva y transitable, Hasta el último aliento, instalación de Betsabeé Romero, apela a la memoria colectiva, una ofrenda en honor a las víctimas de los recientes sismos ocurridos en México, un acto festivo, lúdico y catártico, que busca acompañar a todos los mexicanos en su duelo.

La instalación se compone de diversos elementos visuales y auditivos. Hay una selección de crónicas que se grabaron y, a través de un código QR colocado frente a cada objeto, la gente puede escuchar 19 historias de damnificados, rescatistas y personas que sacaron de los escombros. El resultado de esta memoria sonora será donado a la Fonoteca Nacional.

La artista “quería acompañar este duelo dignificándolo, trayéndolo aquí a esta explanada tan maravillosa [la de Bellas Artes]” que al final devino instalación sonora. Para la artista, el recuerdo del sismo del 19 de septiembre es el “peregrinar de gente […] ver tanta ayuda”.

Los asistentes podrán aportar, hasta el 5 de noviembre, calaveras, escritos o dibujos en donde expresen sus sentimientos hacia sus difuntos, y colocarlos en unas cajas que se ubican en la ofrenda, cajas similares a las que miles de personas donaron y rotularon con buenos deseos tras los sismos vividos en México.