Diseñadores alemanes proponen un modelo de transporte urbano que desafía el modelo de bicicleta tradicional y las capacidades físicas del usuario; un modelo que puede no ser apto para cualquiera

Ciudad de México (N22/Redacción).- Las bicicletas se han convertido en un medio de transporte eficaz e indispensable en países europeos como España, Dinamarca, Polonia, Holanda y Francia; es el transporte  más común entre sus habitantes.  Y aunque quizás es el vehículo que menos modificaciones ha sufrido desde el siglo pasado, su diseño básico ha sobrevivido al paso del tiempo, la evolución de la tecnología ha llevado a la invención de Fliz, un modelo de bicicleta proveniente de Alemania.

Esta bicicleta no tiene pedales por lo que el conductor debe utilizar la fuerza de las piernas para impulsarse y es necesario que el usuario se sujete con un arnés, pues tampoco tiene asiento. Los diseñadores comenzaron a analizar el modelo de la bicicleta clásica, y pensaron cómo podrían mejorarlo, es así como los diseñadores alemanes se basaron en el movimiento “scooting”, dando la oportunidad de viajar a mayor velocidad, sin necesidad de esforzarse demasiado. El conductor debe sujetarse del manubrio mientras que la cabeza se coloca a través de la parte frontal del arco de fibra de carbono. El arnés está hecho a la medida y tiene una liberación rápida, con un sujetador de cinco puntos.

Es importante tener en cuenta que la bicicleta Fliz no se diseñó con la intención de reemplazar el modelo tradicional de la bicicleta sino como una alternativa para las personas que buscan moverse en un entorno urbano.