“Cuando la gente me dice ‘usted es cineasta de horror’ digo, ‘no sé, debo ser un horror de cineasta’…

 

La forma del agua, 2017

Madrid (N22/Francina Islas).- Guillermo del Toro apadrina el Festival de Cine Fantástico de Sitges en su 50 aniversario.  Se trata de un festival mítico que el creador de Hellboy conoce muy bien, aquí ganó en 1993 el premio de guion con su ópera prima Cronos y también lo inauguró en 2006 con El Laberinto del fauno.   En esta ocasión, abre esta fiesta de horror y fantasía con La forma del agua.

“Realmente para alguien que vive en Latinoamérica, donde existe abandono total al género fantástico y, además, sigue siendo visto con sospecha, incluso con indignación; que exista un festival como Sitges es vital, para el mundo, no es para un país o continente”, comentó el cineasta.

El recién galardonado con el León de Oro de Venecia, describe a La forma del agua como una película enamorada del cine y enamorada del amor.

“Tengo 52 años y todas las películas habían sido acerca de mi infancia, esta es la primera película que hago como adulto, que habla de amor, sexualidad y política frontalmente. Son asuntos que me conciernen, me interesa mucho presentar gente invisible, un ser despreciado por el antagonista, que lo ve como una criatura oscura y detestable que viene de Sudamérica y estos seres se unen”.

“Cuando la gente me dice “usted es cineasta de horror” digo, “no sé, debo ser un horror de cineasta”. Lo que me atrae del género es la poesía de esas imágenes, los elementos mecánicos como el susto y la sangre me atraen mucho menos, prefiero la mecánica de un cuento de hadas con la estética del horror, porque creo que son parientes, son primos cercanos”.

Por este festival también pasarán figuras como William Friedkin, Yoshihiro Nishimura, Johnnie To, además de Susan Sarandon, quien recibirá el gran premio honorífico.