Contrario al común de su práctica que tiende a lo subversivo, el colectivo danés SUPERFLEX invita a lo lúdico con su instalación en la sala londinense: One Two Three Swing!

Imagen: SUPERFLEX One Two Three Swing! / The Guardian / Peter Summers / Rex / Shutterstock

Ciudad de México (N22/Redacción).- La sala de la Turbine en la Tate Modern se llena de columpios. Movimientos pendulares que dejan una estela naranja que inundan la sala de la Galería Nacional de arte británico y arte moderno en Inglaterra. Este juego de color y movimiento es generado por la instalación del colectivo danés SUPERFLEX: One Two Three Swing!

Como cada año, la sala se ocupa con la Hyundai Commission que el año pasado estuvo a cargo del artista argelino Philippe Parreno que con Anywhen creó una experiencia inmersiva y que justamente este mes, el 27 de octubre, inaugura exposición en el Museo Jumex de la Ciudad de México; un año antes, el mexicano Abraham Cruzvillegas desplegó en la nave de la Turbine, Empty Lot, una instalación compuesta por 240 jardineras de madera triangulares en las que colocó semillas.

Imagen: © Tate Photography

A SUPERFLEX se le conoce más por instalaciones y películas subversivas y de humor ácido, que por creaciones que apelen a lo lúdico. El colectivo que se fundó en 1993, expuso en el antiguo espacio del Museo Jumex, en Ecatepec, The Corrupt Show and the Speculative Machine, una muestra que exploraba las restricciones en las leyes, en el mundo comercial, en los grandes bancos y en la propiedad, entre otras. La muestra se realizó en septiembre de 2013.