Además de la información a las personas afectadas, Solórzano apunta que ante la catástrofe necesitamos tener herramientas informativas para no arriesgar a los periodistas que se exponen en las zonas de desastre para obtener información

Imagen: CNN

Ciudad de México (N22/Alizbeth Mercado).- El Instituto Federal de Telecomunicaciones tiene pendiente realizar el Protocolo de Comunicación para Emergencias, según la  Asociación Mexicana de  Derecho a la Información (Amedi), la dependencia debió de abrir una consulta pública el primer semestre de este año.

Respecto a este tema, Adriana Solórzano, presidenta de la Asociación Mexicana de Defensoría de las Audiencias, aseguró en entrevista que la obligación de las dependencias es dar información.

“El problema más grave son las comunidades desconectadas en estados como Oaxaca y Chiapas (en el caso del sismo del 7 de septiembre), ellos tienen el derecho a la comunicación, al internet y no sólo en estados de emergencia. En este caso era una situación de vida o muerte que con mejor comunicación podría haberse solucionado, se necesita una estrategia, así como el derecho a internet”.

Después del sismo de 7.1 grados en la escala de Richter del 19 de septiembre que azotó a Morelos, Puebla, Ciudad de México, Estado de México y Guerrero las personas querían saber qué estaba pasando y comunicarse con su familia. Las redes sociales fueron una fuente de información y plataformas como Whatsapp fueron estables en ese momento.

Sin embargo, ¿qué papel juega la información emitida por dependencias de gobierno? ¿Deberíamos obtener información verificada y oficial que dé certeza?

Para la especialista, la comunicación en general es deficiente, las instituciones deberían tener “transparencia proactiva”, es decir, ofrecer información pertinente a los ciudadanos, porque en las catástrofes se nota más esta carencia “no hay una estrategia que vincule a todas las dependencias y el trabajo está fragmentado. No hay vínculos fuertes entre las cabezas de las secretarías, de las organizaciones, ellos deberían comunicarse de manera constante y en una catástrofe se necesita una estrategia para avisar a las personas a dónde acudir, a quién dirigirse”.

Un ejemplo de esta incapacidad fue en las zonas de derrumbe porque no hay un protocolo de información para los familiares, como ocurrió el 25 de septiembre con los familiares de las víctimas atrapadas en los escombros de Álvaro Obregón 286, “las familias no se sentían tomadas en cuenta”, a casi una semana del terremoto, ellos denunciaron que no sabían si sus familiares estaban en un hospital, en la morgue, o en otro lugar.

Además de la información a las personas afectadas, Solórzano apunta que ante la catástrofe necesitamos tener herramientas informativas para no arriesgar a los periodistas que se exponen en las zonas de desastre para obtener información.

“Por ejemplo, en el Colegio Rébsamen, de haber tenido una estrategia para informar a los periodistas y a los medios, no hubiera pasado lo de Frida Sofía, existiría una zona para informar. Además muchos periodistas no guardaban silencio y estaban expuestos, porque ellos buscaban información, era su trabajo. Pero alguien debió contestar a las preguntas con información ractificada”.

En este sentido, la entrevistada señaló que se necesita profundizar en la información para que no quede en coberturas espectacularizantes.

En cuanto a la estrategia digital, las dependencias de gobierno fueron rebasadas por la iniciativa ciudadana. Al momento de la emergencia surgieron diferentes organizaciones que buscaron ayudar comprobando la información como Verificado 19S, Brigada digital, Cómo Ayudar. Google se sumó a la emergencia con diversos mapas creados por voluntarios.

El martes 26 de septiembre, el gobierno de la Ciudad de México anunció la creación de Plataforma CDMX, una página que fue creada para dar respuesta “a las urgencias sociales que combina cuatro capas de información: inmuebles, personas, apoyos y negocios. Cada punto de información va a estar relacionado a un inmueble que haya sufrido algún tipo de daño durante este sismo”, dijo la dependencia en un comunicado. Para acceder a la información el interesado debe registrase.

En opinión de la especialista, sí necesitamos que las plataformas sean repositorios, que alberguen información, orienten sobre trámites, “pero no sólo la necesitamos en internet, las víctimas necesitan información con mecanismos complementarios, instalar módulos, centros de información en los albergues, entre otros, porque si no hay estrategia ¿para qué usaremos la tecnología?”.

Las dependencias, a través de los departamentos de comunicación social, generan comunicados que los medios retoman en la mayoría de las veces, sin embargo, este modelo se percibe con retraso en comparación con la información que corre por las vías digitales.

“No vimos una política de comunicación rápida, porque tampoco vimos reacción del gobierno. Aunque, en comparación de 1985 sí hubo un avance sustantivo, pero queda mucho por trabajar, y desde los departamentos de comunicación social, las estrategias también fallan porque las personas que ahí trabajan se han acostumbrado a publicitar a los funcionarios y no saben reaccionar”, concluyó Solórzano.