Arquitectos españoles y franceses desarrollaron un proyecto de vivienda social y solidaria para alojar a refugiados en casas particulares

Ciudad de México (N22/Redacción).- Un grupo de arquitectos franceses (Quatorze) y españoles (D.A.T Pangea) crearon el proyecto IMBY (In My Backyard) que diseñó un prototipo de pequeña vivienda  para alojar a refugiados en los jardines de casas particulares.

Este proyecto de arquitectura social y solidaria plantea que a los espacios creados por diferentes gobiernos europeos para alojar a migrantes, se sumen particulares, es decir, que éstos acojan a los migrantes en su propio terreno. La propuesta fue diseñada en 2015: una casa ecológica de menos de veinte metros cuadrados ofrece el espacio necesario para alojar hasta dos personas; una pequeña casa cuyo diseño satisface las necesidades básicas del usuario: cocina, baño, espacio para dormir, sala y comedor.

Este proyecto no sólo se constituye como una solución ante la necesidad de vivienda de miles de desplazados debido a los conflictos en sus países de origen, sino que busca su integración con la sociedad  mediante un proceso de convivencia que respeta el espacio privado entre anfitrión y alojado. Además de que el anfitrión acompaña el proceso y sirve como guía en la relación entre locales y refugiados.

El periodo de alojamiento es de dos años, aunque el anfitrión puede extenderlo o terminarlo y quedarse con el inmueble (comprándolo) o terminarlo y solicitar que la pequeña casa sea reubicada. Como señalan sus creadores: “Basado en una red de ciudadanos que quieran acoger un “mirco-hogar en su jardín” y de empresarios de la construcción que enmarcarán un programa de formación profesional, IMBY propone un programa paralelo al sistema de acogida actual finlandés, abordando retos a largo plazo. La propuesta convierte el obstáculo (social y económico) de los solicitantes de asilo en una oportunidad, a través de la inmersión en la comunidad local y la interacción directa con el mercado laboral desarrollando sus propias competencias. A través de estas experiencias compartidas, tanto los anfitriones como los inmigrantes traspasarán la polarización tradicional ‘nosotros/ellos’, haciendo que ‘ellos’ formen parte de ‘nosotros”.

El proyecto fue desarrollado en 2015 para el concurso “From Border To Home”, del Museo de la Arquitectura Finlandés, ganado la primera mención de honor; ahora, está a punto de convertirse en realidad debido a que Quatorze consiguió recaudar 20 mil euros a través de la plataforma de fondeo colectivo Les petites pierres. En octubre se instalará la primera casa en la ciudad parisina Montreuil.