El autor, parte de la lista Bogotá 39, habla sobre sus inicios como escritor, su abandonada vocación como matemático y su arribo a la narrativa

Imagen: Carlos Fonseca / nacion.com

Ciudad de México (N22/Irma Gallo).- Carlos Fonseca nació en Costa Rica, pero desde muy pequeño se fue a vivir a Puerto Rico. Una vez adulto, decidió que Londres sería su hogar y desde ahí ha creado la mayor parte de su obra. Invitado al Hay Festival Querétaro 2017, forma parte de la polémica lista Bogotá 39, que reúne a las 39 voces literarias menores de 40 años de edad de Hispanoamérica.

“Cuando yo tenía 20 años y quería ser escritor, pero no había escrito nada, justo recibí una beca para entrevistar a jóvenes escritores latinoamericanos en Argentina, la pregunta era: ¿cómo encuentro a estos escritores?, ¿quiénes son los nuevos escritores? Justo acababa de salir la lista original de Bogotá 39. […] A los 20 años entrevisté a muchísimos de los escritores de esa lista: Pedro Mairal, Gonzalo Garcés, Alejandro Zambra, y por ende, cuando fui incluido en la lista de Bogotá 39, en la segunda, significó para mí muchísimo porque era precisamente un regreso a ese chico de 20 años que quería ser escritor pero que todavía no había escrito nada.”

En su más reciente novela, Museo animal, está presente el permanente interés de Fonseca por la ciencia.

“Yo a los 15 años pensé que iba a ser matemático. Era mi gran ilusión, mis grandes ídolos eran matemáticos y científicos, pero poco a poco me di cuenta de que realmente mi pasión no estaba tanto en la matemática, en la verdad, en lo cierto, sino en la forma en que se escribía de alguna manera esa verdad, esos relatos ficcionales que construían verdades, y de alguna manera así pasé a la ficción. […] Creo que en Museo animal aparece eso en relación a las ciencias naturales, al mundo de la naturaleza, al mundo de la historia natural, pero en relación siempre al mundo del arte, al mundo de la ficción, al mundo de la poesía.”