Previo a la inauguración de la exposición del grupo Forensic Architecture, que utiliza la disciplina como herramienta metodológica en la denuncia de la violencia de Estado, se presenta esta herramienta en línea que permite analizar los eventos de esta desaparición forzada

Imagen: Ayotzinapa. Juan N. Álvarez – Primer ataque (21:40 a 22:25 Aproximadamente)- / Cortesía MUAC

Ciudad de México (N22/Ana León).- En el marco de la próxima exposición de Forensic Architecture, grupo de investigación multidisciplinaria que parte de la arquitectura para analizar y revelar crímenes de lesa humanidad y la violencia de Estado, encabezado por Eyal Weizman, se llevó a cabo la presentación de la Plataforma del Caso Ayotzinapa. Una cartografía de la violencia.

Ésta, como se señaló durante la conferencia de prensa en la que estuvieron presentes Eyal Weizman, de Forensic Architecture; Mercedes Doretti, del EAAF; Santiago Aguirre, del Centro Prodh; Cuauhtémoc Medina, del MUAC; y representantes de las familias de Ayotzinapa, sirve para analizar la llamada “verdad histórica” de la PGR y, sobre todo, cuestionarla. 

De acuerdo a uno de los miembros del equipo de Forensic Architecture, en la construcción de esta plataforma, se tienen en mente dos audiencias: el público en general que pueda tener acceso a lo ocurrido; e investigadores de diferentes campos que busquen y puedan ahondar en la investigación. Su objetivo, señala, es aportar una lógica de los hechos ocurridos aquella noche.

La plataforma incluye un mapa interactivo que permite localizar a personas en tiempo y espacio y modelos en tercera dimensión, además de herramientas disponibles en línea. Se analizaron los reportes públicos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el libro de John Gibler, Una historia oral de la infamia. Los ataques contra los normalistas de Ayotzinapa (2016) que fueron el punto de partida para crear la plataforma, señaló Theo Resnikoff, parte de Forensic Architecture, esto para conocer la parte de los hechos que corresponde a los estudiantes.  

La plataforma se organiza de acuerdo a diferentes tipos de incidentes: violencia contra las personas, violencia contra la evidencia, esto para entender cómo se da forma a la desaparición forzada. Una serie de subetiquetas que también se generaron para poder dar forma al sistema de datos que integran la plataforma, precisa Resnikoff. Más de cinco mil eventos individuales y acciones se cargaron en la plataforma, en ellos se señala quiénes están involucrados, en qué parte y en dónde; víctimas, oficiales de gobierno, médicos, y otros personajes se integran a los informes.

Franc Cams, a cargo del diseño y programación de la plataforma, en representación de un equipo más extenso, señala que por medio de esta herramienta se pueden ver momento a momento cómo se fueron llevando los eventos en el tiempo y el espacio, durante las primeras horas así como durante los meses y años subsecuentes en los que se ha perpetuado la desaparición. Una minería de datos en el que se han etiquetado, sujetos, lugares, vehículos, todo aquello que tuvo que ver en la construcción de la historia. Se puede observar la información a través de los testimonios, por ejemplo, las diferentes versiones del ejército, sus propias contradicciones y discrepancias con otras versiones. Víctimas, cuerpos de policía, el ejército y otros, son algunas de las clasificaciones a través de las cuales se pueden observar las distintas narrativas que tejen la historia. Son accesibles los detalles de casos particulares, todo con base en la información contenida en los documentos oficiales y organizada en este esquema de minería de datos que ha permitido analizar todas las discrepancias.

Cada uno de estos eventos permite indagar un poco más en cada uno de los incidentes, otra parte muy importante de esta herramienta y los modelos de las escenas en particular. Buscaron, como señala Cams, centrarse en una escala más pequeña y dar a conocer las distintas etapas en cada escena, cómo se configuraron las distintas fuerzas de seguridad, los estudiantes y demás

Nadia Méndez, arquitecta colombiana a cargo del desarrollo de los modelos 3D de tres escenas relevantes en el proceso, señaló que en éstos se reconectaron todos los datos recolectados de cada escena y presentados por fragmentos en diferentes documentos, éstos fueron reunidos y presentados en forma lineal. Cada dato tiene una localización en el espacio. Mediante un análisis minuto a minuto se entienden las diferentes configuraciones de dichas escenas para dar claridad a las víctimas y a las familias sobre lo que sucedió. Todos los modelos, interactivos, fueron cargados en la plataforma, por lo que están disponibles así como toda la información antes mencionada.

Durante la presentación se presentó el video “Dimensión y escalamiento de la violencia”, que hace un recuento de los hechos ocurridos en Iguala, con una narrativa lineal y clara que permite ser comprendida y analizada por el espectador. Este es uno de nueve videos que fueron lanzados hoy.

Forensic Architecture. Hacia una estética investigativa, se inaugura el próximo sábado 9 de septiembre en la sala 9 del Museo Universitario Arte Contemporáneo. La exposición integra un mural de 16 metros de largo en el que se plantea la contribución de Forensic Architecture en el Caso Ayotzinapa, “usar el museo como un espacio forense, espacio de exhibición de evidencia y posición de testimonios, de saber y de reflexión”, señaló Cuauhtémoc Medina, curador en jefe del MUAC. Además “se mostrará parte del trabajo del equipo multidisciplinario, su filosofía y argumentación en torno a una variedad de casos en los que han realizado un trabajo similar, el modo, las condiciones y los trabajos que han contribuido a dilucidar la verdad y las condiciones en un territorio de política de la representación: el envío de drones y los asesinatos cometidos con éstos en Pakistán. Una representación de la violencia de Estado que sin este tipo de trabajo estaría carente de ésta.” Esta es, continuó Medina, “una oportunidad para entender cuál es el rol de la representación y para realizar un replanteamiento de qué es lo estético. Dilucidar un grado de orden en información generada para producir confusión”, finalizó Medina.