Para Adaf hacer literatura es similar a una expresión lírica, en la que las palabras se convierten en melodías, sonidos y tonos

Imagen: Gezzet

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- La vida al borde del desierto, la herencia hebrea, la religión y la familia son para Shimon Adaf los versos que componen su prosa. De origen israelí, Adaf nació en una pequeña ciudad situada a un kilómetro de la Franja de Gaza y habitada principalmente por judíos provenientes de países árabes. El contexto marcado por el conflicto social en esa región lo llevó a refugiarse en la escritura a partir de los 19 años. Autor de seis novelas y tres poemarios, presentó en México Lo que creí sombra es el verdadero cuerpo.

“Hay un conflicto, hay un choque entre dos posturas de la literatura y el mundo de la literatura, hay un movimiento político que dice que la literatura tiene que expresar, agendar ciertos planes y hacerles promoción, la literatura se encarga de muchos temas, habla de la manera en la que forjamos nuestra identidad y la manera en la que la sociedad hace que seamos ciertas personas o de qué manera la sociedad nos ve”.

Para Adaf hacer literatura es similar a una expresión lírica, en la que las palabras se convierten en melodías, sonidos y tonos. Aunque escribir le permite convivir con la violencia, siempre lo atormenta la misma pregunta.

“Siempre hay un esfuerzo constante para saber dónde está el lugar del conflicto, para hablar de ciertas situaciones políticas. ¿La literatura podría cambiar algo en el mundo? Yo creo que muchos escritores hoy en día se hacen la misma pregunta, en Israel si escribes poesía y vas a distintas formas de la poesía de verdad ¿Crees que la poesía pueda cambiar la realidad?”

Lo que creí sombra es el verdadero cuerpo, se publica bajo el sello Trilce con la traducción de Ana María Bejarano.