También podemos encontrar una sección que reúne máscaras fantásticas y surrealistas que fueron creadas únicamente con fines ornamentales

Imagen: Cámara Municipal de Lisboa

Lisboa (N22/Francina Islas, enviada especial).- En el marco de las actividades que se llevan a cabo este año en Lisboa como Capital Iberoamericana de la Cultura, el Museo de la Ciudad de Lisboa ha explorado el enigmático mundo de las máscaras mexicanas con la exposición “Del carnaval a la lucha libre. Máscaras y devociones mexicanas”.

“Por un lado se encuentra la historia reciente de las máscaras mexicanas que son utilizadas en fiestas religiosas, en protestas públicas; por otro, se habla del papel de las máscaras en la versión mexicana de lucha libre, que es un fenómeno absolutamente extraordinario y que aquí en Portugal”, explicó Joana Sousa Monteiro, directora del Museo de la Ciudad de Lisboa.

La muestra fue curada por Anthony Shelton y Nicola Levell, se compone por 300 máscaras y comienza con el ritual de carnaval que se lleva a cabo en las provincias de Tlaxcala y Puebla. “Algunas máscaras ridiculizan a los españoles. Son máscaras con un aspecto bastante femenino, aunque representan hombres con unas grandes pestañas y con esas pieles blancas que identifican a los españoles, como es evidente, muestran un poco esos rituales de carnaval”.

En la sección denominada “Teatros de memoria”, se reúnen máscaras de distintos rituales religiosos y paganos que van desde los tlatoanis de Tonalá de “raíz indígena muy marcada y que representan otras danzas de enfrentamiento entre las culturas indígenas y las culturas cristianas”, hasta una serie de demonios, “máscaras cora, propias de deidades muy específicas, probablemente de una pequeña aldea llamada Jesús María; tenemos también otros tipos de demonios y tigres, muchos tigres”.

También podemos encontrar una sección que reúne máscaras fantásticas y surrealistas que fueron creadas únicamente con fines ornamentales. En su mayoría, pertenecen a museos y a colecciones privadas europeas.

La última parte de la exposición está dedicada a la lucha libre, reúne 60 máscaras, así como retratos realizados por Lourdes Grobet, carteles y películas y, por supuesto, un ring. “Para los luchadores mexicanos las máscaras son tan importantes que salen a la calle con ellas puestas, incluso algunos mueren con la máscara. Nicola Levell, especialista en la lucha libre, nos explica cómo una persona, un personaje que crean por ellos mismos, visten el personaje como una piel hasta el fin de la vida”.

“Del carnaval a la lucha libre. Máscaras y devociones mexicanas”, abrirá sus puertas en la capital lusa hasta el 1 de octubre.