El trabajo de Édgar Cano, Óscar Rafael Soto y Francisco Valverde fue reconocido en la edición de este año

Ciudad de México (N22/Víctor Gaspar).- Un total de 667 piezas respondieron a la convocatoria de la XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo, 53 de ellas pertenecientes a 51 artistas, seleccionadas por un primer jurado integrado por Dulce María de Alvarado, Saúl Villa y Érick Pérez, conforman la exposición que fue inaugurada en el museo la noche del jueves.

Un segundo jurado, el Jurado de Premiación, conformado por Manuel Generali, Luis Argudín y Daniel Lezama, eligió a los tres ganadores. Leche, de César Córdova; y  Ombligo de la reina, de Young Sun Kim, recibieron menciones honoríficas. Mientras que Édgar Cano (No hay nadie), Óscar Rafael Soto (Montañas de ceniza), y Franciscos Valverde Prado (Monday Afternoon), fueron seleccionados como los ganadores.

Cano explica su propuesta que “está básicamente ligada a la representación del paisaje contemporáneo que generalmente no se ve, como en el interior de la Ciudad de México. Éste es parte de la ciudad, pero del área conurbada, está fuera del circuito común de los paisajes. Quizá hay más vegetación en algunos lados, en otros no. Pero en estos lo que se ve no es una deforestación ni una reforestación, sino un cambio no natural sino obligado por el individuo que vive alrededor de ese mismo espacio y por las necesidades que tiene también el gesto de seguir creciendo de esta gran urbe”. Su propuesta tiene también un sesgo social.

La XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo estará abierta poco más de un mes, hasta el 17 de septiembre.