En su visita a México a propósito del MICGénero la cineasta alemana nos platicó sobre sus debilidades y fortalezas como cineasta y escritora y sus próximos proyectos

Imagen: La directora también planea filmar a segunda parte de Las flores del cerezo (2008)

Ciudad de México (N22/Alberto Aranda).- La alemana Doris Dörrie visitó México para compartir parte de sus experiencias como cineasta, pero también como escritora. En entrevista, Dörrie señala que pese a su timidez, la cámara le ayuda a “comunicar con la gente porque puede preguntar […] al mismo tiempo soy muy curiosa y en ese sentido el cine o la cámara siempre me ayudaron, y plantarme en una realidad y, al mismo tiempo, contar una historia de ficción. […] No tenía el coraje de ser una escritora y por eso pensaba que escribir guiones era una manera, para mí, de esconderme y, al mismo tiempo, escribir las historias que quería contar”.

Quien escribe sin saber el resultado, una película, una novela o un cuento corto, reconoce que la escritora nutre a la cineasta pero que, además, en sus múltiples viajes va coleccionando historias, “estoy coleccionando cosas cada día, estoy escribiendo cada día, coleccionando memorias, pero también cosas que veo, que escucho, detalles y a veces se forma en una historia, a veces no, pero es un proceso muy largo.

Desnudos (2002), ¿Soy linda? (1998) y Nadie me quiere (1995), son algunas de sus películas que niega rotundamente sean calificadas como feministas, sin embargo reconoce que hay que luchar por la igualdad de género.

“No sé si hay un arte, un arte feminista. Yo creo que debe ser para todos, para hombres y mujeres, quizá existe una perspectiva más femenina, puede ser, pero al fin no es importante si es una obra de una mujer o de un hombre. La única cosa que es importante es si te toca o no, pero es importante hablar del feminismo porque si no es un mundo muy justo y tenemos que cambiarlo y tenemos que discutir, pero al fin un arte feminista no existe, creo”.  

Dörrie vino a México para impartir un taller en donde pudo escuchar diferentes historias y presentó Fukushima mon amour (2016), su más reciente película. Dentro de sus planes a futuro está la segunda parte de Las flores del cerezo (2008) y buscar el financiamiento para filmar la historia de una madre ciega y a su hijo gay.

Sobre éste último, señala que “es una relación muy suave entre la mamá y el hijo, pero el hijo no se puede separar de su mamá porque ella está ciega, pero la mamá está convencida, como todas las mamás, que sí tiene que encontrar su camino y tiene que separarse de su madre, y eso es un proceso muy doloroso, pero es mucho de amor en mi historia. Ese hijo se esconde un poco porque es muy tímido como yo, y se esconde en esa relación con su mamá y su mamá le busca una pareja para casarse

Entre sus proyectos está también una historia de luchadoras, aquí en México, mujeres de la lucha libre. “Es una historia de una familia: una madre con cuatro hijas y todas son luchadoras.