Investigadores del Deep Carbon Observatory están utilizando nuevas herramientas para localizar mil 500 minerales y hallar nuevas fuentes de recursos valiosos como el cobre

Ciudad de México (N22/Redacción).- En la actualidad existen cinco mil especies de minerales conocidas en la Tierra, desde el cuarzo hasta los extraordinarios edoylerita, la metasideronatrita o la sideronatrita, minerales que se descomponen al contacto con los rayos del sol.

Actualmente, un grupo de investigadores están utilizando la teoría de redes para entender la compleja forma en que los diferentes parámetros químicos, biológicos, físicos y geográficos determinan dónde se producen los minerales. La teoría de redes, es la idea de que las relaciones entre las cosas se rigen por un conjunto de reglas matemáticas, se utiliza a menudo para ver la propagación de las enfermedades infecciosas o para entender cómo interactúan los grupos humanos. Los investigadores esperan que esta teoría les ayude a descubrir trozos de valiosos recursos como el oro y el cobre para comprender mejor la forma en que se formó la Tierra.

“Estamos viendo los sistemas minerales de una manera holística. Podemos explorar la relación y la retroalimentación entre muchos parámetros diferentes, y podemos obtener una imagen de lo que nuestro planeta está hecho, y por qué.”, dijo a la revista digital del Smithsonian Institute, Shaunna Morrison, investigador del Deep Carbon Observatory, una red de científicos dedicados a comprender mejor el carbono en la Tierra.

Los investigadores están utilizando bases de datos de millones de especímenes minerales de cientos de miles de lugares alrededor del mundo. Estas bases de datos contienen información sobre minerales tales como composición química, dureza, edad, tamaño del depósito y ubicación donde se encuentra el mineral. El resultado de esto es una serie de modelos que potencialmente pueden revelar patrones que de otra manera serían difíciles de ver. Estos patrones podrían dar una imagen de los minerales que tienden a ocurrir juntos y podrían mostrar qué propiedades geológicas, químicas y físicas existen donde se encuentra el mineral específico.

La teoría de red puede hacer mucho más rápido, eficiente y más fácil encontrar el estimado de mil 500 especies de minerales sin descubrir en la Tierra. El mismo principio podría ayudar a los mineralogistas a encontrar nuevas fuentes de recursos valiosos como el oro, así como minerales raros que sólo pueden existir en uno o dos lugares de la Tierra.