A partir de la idea de la casa, desde el seno materno hasta estructuras habitables, el artista japonés Kiyoto Ota explora “la confrontación del cuerpo con la materia”

Imagen: Kiyoto Ota, Casa vacía, (2014). Cortesía del artista / Museo del Chopo

Ciudad de México (N22/Redacción).- Kiyoto Ota (Japón, 1948) es egresado de la Escuela de Arte Democrático de la Asociación Artística Japonesa en Tokio y de la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado La Esmeralda. El artista vive en la Ciudad de México desde 1972 donde se desempeña como docente. El sábado 12 de agosto, el Museo Universitario del Chopo, inaugurará la muestra individual 3 Casas Extraordinarias, que reúne tres piezas realizadas en los últimos diez años.

A través de los conjuntos escultóricos Úteruz y 3 Casas Extraordinarias (que da nombre a toda la muestra) el artista construye un diálogo de opuestos. El primero se integra por un conjunto escultórico habitable que apela a la memoria y al resguardo que ofrece el seno materno, donde elementos naturales como la luz y el aire están encargadas de crear diferentes atmósferas. El espacio se despliega como un lugar de resguardo, la casa primigenia. 3 Casas Extraordinarias, por otro lado, se construye como el opuesto de Úteruz. La escultura desmantela la idea de la casa como un espacio que aporta seguridad y estabilidad para transformarlos en espacios incompletos. La funcionalidad del espacio se ve alterada por dichas intervenciones.

El japonés no sólo juega con la tipología formal del espacio y de lo “habitable”, sino que también plantea interrogantes respecto al cuerpo y su interacción interior y exterior con las esculturas habitables, de la misma forma que lo hace con la implementación de materiales como hierro, plomo, madera y piedra en conjunto con el viento, la luz y el vacío.

En solitario, Kiyoto Ota ha expuesto en Tokio, Guadalajara, Oaxaca, Ciudad de México y Kioto, entre otras ciudades; mientras que en colectivo ha participado en exposiciones en EEUU, Francia y España.