Martin Landau  y George A. Romero, quienes coincidieron en Con la muerte en los talones, el primero actor en ciernes, el segundo adentrándose en el cine, perdieron la vida este fin de semana, ambos por complicaciones de salud

Imagen: George A. Romero

Ciudad de México (N22/Redacción).- El cine de zombis como lo conocemos hoy no sería posible sin la visión de George A. Romero y La noche de los muertos vivientes (1968). Romero, junto a directores como John Carpenter, Wes Craven, Tobe Hooper, David Cronenberg, dislocó las convenciones del cine de terror durante la segunda mitad del siglo XX. El cineasta que demostró que la economía de recursos nada tenía que ver con crear atmósferas inquietantes y asustar a la audiencia, murió este domingo a los 77 años víctima de un cáncer de pulmón.

Aficionado al cine desde la infancia, el nacido en el Bronx rodaba películas en 8 milímetros absorbido, en ese entonces, por el cine fantástico. Una vez convertido en profesional, en 1960, graduado de la Carnegie Mellon de Pittsburgh, se enfocó en la realización de cortometrajes y programas de televisión. Cansado de la publicidad, campo en el que había experimentado junto a John Russo y Russell Streiner, produjo una película de terror inspirado en la novela de Richard Matheson (Soy leyenda): La noche de los muertos vivientes. Filme que sentó las bases para combatir a estos seres en las lindes de la vida y la muerte: “si te muerden, te infectan; quieren comerte; para matarles hay que dispararles directo a la cabeza. En 1978 filmó Zombi: el regreso de los muertos vivientes (1978). El último filme de la saga se proyectó en 2009, La resistencia de los muertos.

Siempre fuera de Hollywood, el cineasta se fue el mismo fin de semana que una de las grandes estrellas la pantalla grande estadounidense, Martin Landau, con quien coincidió en 1959, cuando contaba tan solo con 16 años y participó como office boy en Con la muerte en los talones, de Hitchcock.

Imagen: Martin Landau en Ed Wood, de Tim Burton

Martin Landau

Dirigido por Tim Burton en Ed Wood y Alfred Hitchcock en North by Northwest, el actor estadounidense, Martin Landau (1928), obtuvo el Óscar en 1995 por su interpretación en la primera en la que encarnó a Bela Lugosi, el biopic del actor austro-húngaro. El sábado, Landau murió a los 89 años debido a “complicaciones inesperadas”, según dio a conocer su representante. El actor estaba hospitalizado en Ronald Reagan UCLA Medical Center de Los Ángeles.

Nacido en Brooklyn en una familia judía, Landau inició su vida profesional a los 17 años como dibujante y caricaturista, en el New York Daily News, cinco años después navegó hacia el mundo de la actuación. Junto a Steve McQueen, ingresó a Actors Studio, en 1955. Tras participar en teatro, cine y televisión, plataforma en la que tuvo mayor proyección, se integró a la serie Mission Imposible, con la que cobró mayor notoriedad, aunque ya había sido dirigido por Hitchcock.

Participó también en series como Bonanza, The Outer Limits, Espacio: 1999, entre otras. En 1988 fue dirigido por Francis Ford Coppola en Tucker: el  hombre y su sueño, filme que lo llevó por primera vez a aspirar por un Óscar; un año después volvería a la lista de candidatos bajo la dirección de Woody Allen en Delitos y faltas.