El pabellón busca que los niños vivan también la experiencia que en las ediciones anteriores estaba reservada a un público de entre 18 y 40 años

Guadalajara (N22/ Alizbeth Mercado).- El público al que está dirigido Campus Party oscila entre 18 y 40 años y en las ediciones pasadas los niños tenían prohibida la entrada, sin embargo, en esta edición surge el pabellón Talent Kids dedicado a este grupo, se pretende que vivan la experiencia tecnológica desde temprana edad . Paola Estrada, encargada del pabellón para niños conversó con Agencia N22.

“El año pasado tuvimos una probadita pero este año lo estamos haciendo en grande en apoyo con Zapopan, tenemos niños en talleres de robótica, programación, videojuegos y un poco de emprendimiento, mecatrónica y se les está dando especial atención en cuanto a seguridad digital”.

En esta ocasión los participantes son vecinos de Guadalajara, sin embargo, el planteamiento sugiere que cada año crezca la población infantil en Campus. Por otra parte, Talent kids busca ser un puente entre los niños y sus padres, hacer que si ambos vienen puedan tener conversaciones de tecnología y asuntos digitales.

“Creo que es momento en que los papás nos pongamos al día con los niños y Campus Party es el lugar. Claro que es un evento para jóvenes pero los adultos nos tenemos que involucrar con nuestros jóvenes sino cómo los guiamos. Creo que es el lugar indicado para aprender”.

En cuanto a la recepción de los niños, Espinosa aseguró que “los niños están felices. Llegan medio sacados de onda con la inmensidad del evento, cuando ven un dron volar, un robot pelear o cuando les enseñan a programar salen felices.”

La intención de los organizadores es dar seguimiento a las actividades del pabellón a lo largo del año para que, eventualmente, todos los niños de México participen.

“Vienen niños de 13 años y no perciben lo mismo que alguno de 8, el niño de 8 o 9 años está abierto a absorber a aprender, mientras que el de mayor edad ya está predispuesto”.

Hasta el momento, se tiene registrada la asistencia de 600 niños (que quizá sean futuros campuseros). Para resguardar la seguridad de los menores, el acceso está controlado, y se limita a convenios  previos con escuelas tanto públicas como privadas.