Tras la declaración de “inexiste e ilegal” de la huelga del Sitajor, “Monero” Hernández, Elena Poniatowska y Javier Aranda, hablan sobre el papel del diario en la vida cultural del país

Ciudad de México (N22/Irma Gallo).- El 30 de junio cerca de las cinco de la tarde, el Sindicato de Trabajadores de La Jornada cerró las puertas del edificio que alberga al periódico y colocó las banderas rojinegras. El Sitajor se lanzó a la huelga por considerar que el recorte de prestaciones que llevó a cabo la empresa DEMOS MEDIOS lesionaba sus ingresos. Un grupo de reporteros, editores, fotógrafos y diseñadores se quedó adentro del edificio para continuar con sus labores, y la salida del periódico no se interrumpió. El 2 de julio, la Junta Local de Conciliación y Arbitraje declaró inexistente e ilegal la huelga. Más allá de que el Sitajor aún puede apelar, ¿cuál ha sido la importancia de La Jornada en el escenario periodístico y cultural de México?, ¿qué se perdería si este medio desapareciera? Algunos colaboradores del diario responden a estas preguntas.

Javier Aranda Luna: La Jornada viene de una larga tradición cultural que fue animada por personajes como Fernando Benítez, como José Emilio Pacheco, como Elena Poniatowska, que está todavía, y digamos, forma parte de esa cadena que da cuenta de cómo se hace la cultura. Creo que es un medio indispensable precisamente para tomarle el pulso al país a partir de la cultura.

José (Monero) Hernández: Desde su nacimiento en los años 80, 1984, ha sido una voz muy importante dentro de la prensa nacional, sobre todo en esos momentos en que no había la pluralidad que La Jornada representó y ofreció a sus lectores […] Y el grupo de moneros de La Jornada, siempre ha sido de los más críticos.

Elena Poniatowska: Ha llenado la parte crítica al gobierno desde 1985. Recuerdo que yo trabajaba en Novedades, en Contra Esquina, nada más tenía que atravesarme así, sesgado, y me dijeron que había una orden de Miguel de la Madrid de volver a la normalidad, que ya no se podía hablar del terremoto, que para levantar el ánimo de la gente. Entonces a mí me dio mucha tristeza y me atravesé y me fui a La Jornada y Payán me recibió en la escalera así, altísimo con los brazos abiertos, y me dijo que claro, que al día siguiente publicaba […] Yo creo que La Jornada ha cubierto todos los grandes problemas de México, todos los movimientos sociales, a través también de gente también como Monsiváis, gente de primera.

Reflexionar si los medios tienen que replantearse un nuevo modelo de negocios

Monero Hernández: Creo que uno de los errores de La Jornada fue que siendo, que fue pionera en Internet, hace ya varios años, se quedó rezagada, y todos los demás medios la rebasaron y quedó muy rezagada.

Javier Aranda Luna: Creo que se tienen que replantear los medios en general como empresas, como empresas de nicho, digamos, para un mercado muy diversificado, pero también con la idea de que sean rentables.

Elena Poniatowska: Fíjate que yo de economista soy una facha, de veras, no tengo la menor idea qué se puede hacer, pero sí creo que lo que es muy importante es la crítica al gobierno, la crítica al régimen, la crítica incluso a las instancias culturales.