Desde hace más de veinte años ha buscado la oportunidad de unirse a una expedición que la lleve al naufragio, en 2018 lo conseguirá

Ciudad de México (N22/Guadalupe Alonso/Víctor Gaspar).- Una Niña mira fijamente una película en la televisión, la historia es la de un barco que naufraga. A Night to Remember (1958), habrá de marcar la psique de Renata quien a partir de entonces buscará desentrañar los misterios del naufragio del Titanic. Esa niña no es un personaje, sino una mujer: la primera en encontrarse cara a cara, a mil 300 metros de profundidad, con el trasatlántico que el 15 de abril de 1912 naufragó en el Atlántico Norte, en su ruta Southampton-Nueva York.

Renata Rojas, buzo expedicionario, dijo que ha buscado esta oportunidad por años: “desde que se están haciendo las expediciones, en 1985 que empezaron, llevo literalmente escribiéndole a cualquier programa de televisión que está haciendo un documental para tratar de ir, en conectarme con diferentes personas que han ido o con la gente de Woods Hole Oceanographic Institute, con los que organizan estas expediciones. He tratado de mandar emails, de hablar con la gente, etc., por años, hasta 1995, unos amigos míos me dijeron quién era la empresa que estaba yendo y diez años después recibí un email de regreso diciendo que había una expedición en 2011 para poder ir”.

Renata ha recibido entrenamiento como buzo desde temprana edad con su padre y otros equipos, pero además de esta constante preparación, se ha involucrado en reuniones con expertos y ha coleccionado una amplia bibliografía del tema. Como parte de su entrenamiento también ha participado en otras expediciones de naufragios.

“Fui al Britannic el año pasado. El submarino no era de OceanGate, era de Tritón y fui con una serie de personas que estaban haciendo un documental y una película para la BBC. Los 100 años de cuando se hundió el Britannic fueron el año pasado y en esa expedición tomé un poco parte del equipo que estaba ayudando a los buzos que estaban buscándolo y yo me subí a un submarino por unas tres horas para ver el Britannic”.

Ahora Renata se suma a la expedición organizada por la compañía OceanGate, comandada por Stockton Rush, señaló que el objetivo primordial de esta misión y en general de Titanic Survey Project, que se ha desarrollado por algunos años, es “el recolectar la más reciente imagen digital del lugar y poder llevarlo a cabo con un sonar de alta resolución al igual que con un láser y fotogrametría para crear una imagen muy detallada del naufragio y el área con restos.”

En años recientes ha habido una controversia que señala que los cambios en la composición química del mar causada por el calentamiento global podrían afectar los restos de metal de naufragios como el Titanic, pero Stockton Rush no coincide con ello:Actualmente hay un grupo de especialistas que afirma que, a partir de las muestras de óxido que recogieron del Titanic, que éste se está degradando muy rápidamente. Nosotros no creemos eso. Pero fundamentalmente hay una falta de comprensión de cómo el metal de un naufragio se degrada en el océano profundo y los efectos que sufre a causa de la biología, de la química, de la temperatura y todos esos elementos. Creo que vamos a reunir información útil en torno a la degradación del acero.”

En años recientes el interés por el Titanic y los misterios que lo rodean se ha visto avivada, en especial por producciones cinematográficas como la de James Cameron, “que recopiló mucha información y pietaje para la película. Y submarinos del gobierno también han estado ahí observando diferentes aspectos del naufragio, y ningún submarino tripulado ha regresado desde 2005. En 2005 usaron un sumergible ruso, pero no tenía estos sistemas de sonar o sistemas láser. En 2010 hubo una exploración con un submarino robótico, pero tampoco usó en esta ocasión este nuevo láser, adaptados de láser terrestres para que pudiesen obtener esta precisión milimétrica. Creo que seremos los primeros en usarlos y lograr esto en el Titanic”, dijo Rush.

La misión de OceanGate que se realizará en la segunda mitad del 2018, busca arrojar nueva luz sobre el famoso trasatlántico; Renata formará parte activa del equipo.

“Realmente no necesitas preparación para subirte a un submarino, es como subirte a un avión. Sin embargo, la empresa que está organizando las expediciones requiere que les ayudes en la expedición, que tomes parte. Por lo tanto, tienes que estar de menos poco expuesto a expediciones de esta índole, dispuestos a trabajar con científicos y pilotos del submarino. No sé qué labor me va a tocar, pero puede ser de comunicarse con la superficie, de seguir el sonar. No sé realmente la labor, pero la experiencia que he tenido sobre tiempo ha sido mantenerme en expediciones de otro tipo, donde me dé un poco de experiencia no solamente de submarinos, sino de cosas acuáticas.”

Tecnología de punta ha sido proporcionada por diferentes compañías, desde las que han dado forma a  la estructura del submarino, hasta recursos de imagen de última generación. Al respecto, Stockton Rush, cofundador de OceanGate, señaló: “tenemos una cantidad de nuevas tecnologías que estamos probando. En particular  estamos probando un casco de fibra de carbón y titanio, el más grande casco de fibra de carbón en sumergirse jamás construido. Tenemos una tecnología muy avanzada de iXBlue, de Francia, que es un sistema de navegación. Un giroscopio de fibra óptica que nos dice exactamente dónde estamos, lo vemos en Google Maps y conducimos en el fondo donde vemos una pequeña imagen del submarino alrededor del naufragio. Tenemos un sonar de rayos múltiples, de Teledyne-Blueview. Y muchas de estas compañías nos están proporcionando estos equipos dada la visibilidad de este proyecto.”

La expedición iniciará en mayo de 2018 y se prolongará por siete semanas en el punto donde el Titanic ha reposado por más de un siglo.