Tanto el espacio exterior como el interior de estos microorganismos pueden utilizarse para entregar sustancias o moléculas en sitios específicos

Imagen:  Natural News

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- Desde que nacen,  los seres humanos se enfrentan a parásitos conocidos como virus. Poliomielitis, hepatitis o varicela son tan sólo algunas de las enfermedades causadas por estos microorganismos. Pero ¿qué pasaría si se utilizan como medios para atacar algunos padecimientos? El doctor Ismael Bustos de la Facultad de Medicina de la UNAM, trabaja desde hace una década en la creación de partículas virales.

“Los virus son contenedores de material genético que es transportado de unas células a otras para provocar enfermedades en algunos casos, en otros no provocan ninguna enfermedad simplemente es una manera de replicación para el virus. Nosotros lo que hacemos es que quitamos el material genético de estas partículas virales y nos quedamos simplemente con la estructura externa del virus, esa estructura es a la que le llamamos partícula tipo virus”, explicó Bustos.

De acuerdo con su estructura, los virus se componen por un centro conocido como Ácido nucleico, que contiene al parásito real, y de una cubierta proteica que lo protege conocida como Cápside que le permite desplazarse de una célula a otra. Tanto el espacio exterior como el interior de estos microorganismos pueden utilizarse para entregar sustancias o moléculas en sitios específicos.

“Por fuera podemos utilizarlos, por ejemplo, para llevar señales que generen tropismo, es decir, que nos permitan reconocer ciertas células en particular y por dentro podemos llevar catalizadores, encimas, alguna molécula de interés farmacológico o biotecnológico, porque, no se si circunscribe solo a cuestiones médicas, puede ser utilizado para muchas cosas. Nosotros trabajamos con la proteína BP2 del parvovirus B19, trabajamos con genes sintéticos que solo  producen la proteína en particular desde nuestro interés, este no es un laboratorio de virología ni mucho menos”.

Las  partículas con las que trabaja el investigador son manipuladas para que puedan llegar a ciertos órganos donde exista un padecimiento, sin embargo, su trabajo no consiste en reparar el daño, el órgano es el medio para llevar la cura y con ello, poder comprender el comportamiento de los virus.