La mayoría de los residentes en esta zona son jóvenes y estudiantes, además, en esta zona residen aproximadamente 180 mil refugiados saharauis de Tinduf.

Ciudad de México (N22/Redacción).- Tateh Lehbib Braica, originario de Argelia, es un ingeniero de 27 años que, cansado de ver los desastres que causaban las lluvias en los hogares, construyó un tipo de vivienda resistente a las inclemencias del Sahara.

Su método consiste en llenar botellas de plástico arena, paja y cemento, y utilizarlas en función de ladrillo para construir nuevas viviendas. De este modo, las lluvias torrenciales no destruirían el plástico como ha ocurrido con el adobe, que está hecho con barro y paja, y se moldea con forma de ladrillo.

El problema de este material llegó con las lluvias torrenciales, cuando el material comenzó a deshacerse y miles de personas perdieron sus hogares.

El nuevo proyecto de construcción plantea construir las viviendas de forma circular y cumplir dos objetivos: evitar la formación de dunas que ocurría en superficies cuadradas y, reducir el calor pintando las casas de color blanco, además de evitar su derrumbamiento ocasionado por las fuertes tormentas.

Para favorecer la ventilación en verano, será posible tener ventanas, y para aislar el calor en los momentos más fríos, el doble techo completará su función. Los muros de botellas servirán también de aislante térmico, reduciendo la temperatura en los momentos más cálidos.

La mayoría de los residentes en esta zona son jóvenes y estudiantes, además, en esta zona residen aproximadamente 180 mil refugiados saharauis de Tinduf.

Lehbib Braica estudió energías renovables en la Universidad de Argel y un máster en eficiencia energética en la Universidad de las Palmas. Su proyecto ha llamado la atención de la sede Central de Ginebra del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y fue seleccionado como proyecto Piloto.

 

Imagen: El País